Un cabalista disfruta por complacer al Creador. De lo contrario, ¿qué le dará al Creador? Al hacer cálculos, recibe placeres, los siente, los evalúa y los transmite al Creador.
Para él lo más importante es el Creador, y el placer y todo lo que hace con ellos son solo medios para volverse hacia el Creador, alcanzarlo, llenarlo.