Pregunta:
En cada palabra que dice, hay un sentimiento de Jisarón (carencia) en relación con el Creador sin el cual es imposible seguir viviendo.
¿Podemos hacer que un Jisarón como el suyo sea una propiedad de nuestra decena para que duela de verdad, y no esconderla tras unas frases, palabras o fórmulas memorizadas?
Respuesta:
No hay nada especial en mi esfuerzo por la corrección. Por lo tanto, si ustedes quieren, podrán conectarse entre ustedes y con el Creador, con todos nuestros amigos en el mundo, elevar este Jisarón, y entregarlo al Creador. Esto es lo que deben hacer.
Pregunta:
Pero aún así, ¿Cómo podemos hacer que la necesidad interior del Creador sea propiedad de la decena para que se siente en todos?
Respuesta:
Es necesario hablar de esto, y entonces se conectarán entre ustedes. En su aspiración común, su Jisarón común, ustedes serán capaces de recoger todo lo que falta y entregarlo al Creador. Y el Creador definitivamente responderá a ello.
Bajo la influencia de la fuerza Superior
Pregunta:
¿De qué manera podemos fortalecer o atraer la luz del Creador?
Respuesta:
Al aprender y hablar sobre las acciones de la luz que proviene del Creador, nos acercamos a Él y lo despertamos para que influya aún más en nosotros. Nos asemejamos cada vez más a Él, y entonces nosotros mismos cambiamos. Empezamos a comprenderlo mejor. Esto se llama la revelación de la luz Superior a los seres creados.
Todo en nosotros ocurre bajo la influencia de la fuerza Superior. Cambia nuestro deseo y a medida que se desarrolla, empezamos a sentir cada vez más lo que nos falta. Es lo que estamos aprendiendo.
Construimos nuestras relaciones, la garantía mutua entre nosotros
Cuando me limito a cuidar al prójimo, no me preocupo en secreto por mi propio bienestar. Simplemente no pienso en mí mismo. Esta corrección la realiza la Luz en mi interior, y esto significa superar el deseo, superar la primera restricción y adquirir la cualidad de otorgamiento. Todo esto es resultado de la acción exclusiva de la Luz.
Mi preocupación por el prójimo no tiene nada que ver con las necesidades materiales. Sigo comiendo, bebiendo, durmiendo y satisfaciendo todas mis necesidades. La cuestión reside en el deseo, en mi actitud interior hacia el acto.
Por ejemplo, puedo desear con todas mis fuerzas ayudar a un enfermo, alimentarlo y darle de beber, pero los médicos solo le permiten un trozo de pan y un vaso de té. Así, aunque quisiera darle una comida abundante y tengo la capacidad para hacerlo, estoy limitado.
Así que resulta que todo es cuestión de intenciones. Construimos nuestras relaciones, la garantía mutua entre nosotros, no de forma artificial. Por eso parece imposible alcanzar la generosidad y la unidad, imposible desapegarse de la preocupación por uno mismo y pensar en el prójimo sin preocuparse siquiera por lo esencial. Pero otros me proporcionan esas necesidades esenciales para que pueda mantenerme. En nuestra garantía mutua, ellos se encargan de mis necesidades materiales y al 100% de mi éxito espiritual.
Todo es cuestión de intenciones ¿Qué es el equilibrio en la Naturaleza?
Esto debe organizarse adecuadamente. ¿Quiénes son los amigos? Son deseos que reciben y que son corregidos por la Luz que regresa a la fuente. Nada de esto se produce por nuestros propios esfuerzos. Los esfuerzos deben invertirse únicamente en atraer la Luz que vendrá y nos corregirá. Es simplemente ridículo pensar que actuaremos en otorgamiento por nosotros mismos. ¿Puede una persona saltar más alto que su propia cabeza?
Nuestro problema es que en todas nuestras acciones no buscamos la Luz. Creemos que la acción en sí misma traerá el resultado, que si nos abrazamos, llegaremos a amar al prójimo. Pero no, uno debe abrazarse con la intención de que, a través de esto, la Luz venga y nos una en un abrazo interior.
Todo se logra gracias a la Luz que regresa a la fuente. Olvidamos el elemento más importante: La única fuerza que actúa en la realidad.
Parece muy difícil e imposible conectar en un todo la garantía mutua, la adhesión, la unidad, el prójimo, el otorgamiento y la necesidad urgente, de modo que se conviertan en un solo vehículo para la revelación del otorgamiento absoluto, es decir, la revelación del Creador a la creación. Y la razón es simplemente que no invocamos la fuerza que construirá este estado para nosotros. Creemos erróneamente que podemos crearlo por nosotros mismos.
La Luz una en un abrazo interior La incapacidad de satisfacerse mutuamente

