La cuestión es que no debo sentir Su revelación como algo que pueda llenarme. Necesito estar dispuesto a rechazar la revelación del Creador para ser como Él y entender que Él se revela para que yo pueda ocultarlo y solo después de eso puedo prepararme con mucho cuidado y de manera gradual para Su revelación.
Es decir, primero debemos ocultarlo. Y en la medida en que podamos hacerlo, el Creador comenzará a revelarse.