Reza al Creador para que Él te dé la capacidad de protegerte de este deseo que consideras dañino.
Todos nuestros deseos provienen del Creador, lo que hay en nosotros viene de Él.
Descubramos lo que es bueno y lo que no es y lo que necesitamos y lo que no.
Si algún pensamiento no dirigido del propósito de la creación te distrae, déjalo, no intentes corregirlo de alguna manera y trata de distraerte de ello.