Para protegerte de los pensamientos de que quieres ser justo o de que ya te has vuelto justo, necesitas involucrarte en el trabajo colectivo dentro de un grupo y tratar de elevarte con la ayuda del Creador. Entonces sentirás cuando puedes elevarte y cuando no. En este proceso, experimentarás estados alternos de «justo – malvado», «justo – malvado».
En ese momento todo te saldrá bien. Sabras claramente en qué estado te encuentras.