Nos contagiamos e inspiramos mutuamente con nuestros deseos.
Muestra a los demás cómo te esfuerzas por alcanzar la espiritualidad, no necesitas nada más. La sabiduría de la Cabalá en sí no es muy complicada, pero es difícil de poner en práctica.
Comprender los principios básicos es bastante sencillo, pero no a través de las palabras, sino de los sentimientos.