¿Cuál es la carga del reino de los cielos?

Pregunta:

Cuando una persona no desea ninguna adición al trabajo espiritual, ¿es esa una condición esencial para la plegaria correcta o el resultado de ella?

Respuesta:

Creo que tal sentimiento surge como resultado de la actitud correcta hacia el Creador, hacia Su obra y hacia el propósito de la creación.

Pregunta:

Está escrito que una persona «quiere ir con los ojos cerrados y creer en el Creador. Y hace lo que está a su alcance». ¿Qué está a nuestro alcance?

Respuesta:

Lo que está en nuestro poder es hacer todo lo que Él nos pide. Todo lo que el Creador nos pide. Podemos y debemos cumplirlo.

Pregunta:

¿Cuál es la carga del reino de los cielos? ¿Cómo puede haber una carga si es santa, si está conectada con el Creador?

Respuesta:

La persona siente que está bajo la presión del reino de los cielos (Maljut Shamayim), y este pesa sobre ella.

Pregunta:

¿Es este el comienzo del trabajo de una persona?

Respuesta:

Probablemente, no importa mucho. Sigamos adelante, lo averiguaremos más adelante.

Todo viene de Arriba

Pregunta:

¿Es el autosacrificio similar al otorgamiento por el hecho de otorgar?

Respuesta:

No, la cuestión es que tanto el autosacrificio como la entrega provienen de lo Alto y en esos estados se siente una conexión con el Creador. Esto refleja una actitud muy seria hacia el Creador, con el mismo vínculo que nos une. Cada vez tocamos un poco de este estado y seguiremos haciéndolo. En cada fragmento que leemos.

La búsqueda del contacto con el Creador

Pregunta:

Existe la sensación de que el sacrificio es un estado elevado que uno debe merecer para alcanzar el contacto con el Creador. Pero puesto que aún no tenemos ese contacto, ¿Cómo debemos actuar? ¿Con la razón, o tal vez «jugando» a ese estado?

Respuesta:

Debes dirigirte hacia lo que se llama sacrificio, o devoción del alma (Mesirut Néfesh). Al esforzarte por entrar en contacto con el Creador, revelas cada vez más tu Kli interior, y deseas que el Creador lo llene. Lo anhelarás y te acercarás a Él precisamente abriéndote al sacrificio.

Estamos en un estado límite, y espero que esto se aclare muy pronto.

Una fórmula para la vida espiritual: Yo, el grupo, el Creador

Si no ves una fuerte aspiración a la espiritualidad en tus amigos, si no te impresiona el entorno, no te inspira a otorgar, entonces significa que tú mismo no estás invirtiendo en ello. Empieza a invertir tú mismo en tus amigos, y verás cómo ellos empiezan a influir en ti a cambio.

Es una fórmula muy sencilla. Conecto con el grupo y juntos alcanzamos un estado en el que empezamos a influirnos mutuamente.

Nuestro círculo se convierte entonces en una vasija (Kli) espiritual, donde se unen todos nuestros deseos de espiritualidad, todos los puntos del corazón, y sobre ellos se forma una pantalla anti egoísta: nuestro mutuo otorgamiento.

Ahora, cuando todos nos estamos influenciando unos a otros, debemos examinar si lo estamos haciendo por el bien del otorgamiento al Creador. Si es así, entonces tenemos una pantalla y una Luz retornante.

Yo → Grupo → Alma: ¡esa es toda la fórmula!

El Creador se alcanza en la conexión entre nosotros

Pregunta:

¿Qué significa que necesito un amigo para llegar al Creador? ¿Lo necesito como mediador, como guía, como instrumento?

Respuesta:

El Creador se revela solo en la conexión entre las personas, y esta conexión debe ser completa. Es bueno cuando hay un amigo cerca con quien puedes unirte, pero aún así, necesitas un grupo de diez personas en la conexión entre quienes puedas alcanzar al Creador.

Entonces descubrirás que incluso diez no son suficientes. También debe haber círculos exteriores alrededor de tu grupo que también atraigas hacia ti, ya que la expansión de sentir al Creador es posible a través de la atracción de otras almas hasta que cada uno de ustedes, a través de sus decenas, alcance la corrección de absolutamente todas las almas del mundo.

En beneficio del otorgamiento  Ábranse a la conexión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *