“¿Cuáles son las cualidades de una persona justa?”

Entérate de la respuesta a este y más cuestionamientos planteados en la sección de Preguntas y respuestas al Dr. Michael Laitman en Quora 

Michael Laitman, en Quora: 

“¿Por qué necesitamos la tecnología, aún cuando sabemos que nos dañará en el futuro?” 

Inicialmente, tomamos ejemplos de la naturaleza. Eso que vemos en la naturaleza, también lo queremos implementar y para hacerlo, necesitamos naturalistas y científicos que estén interesados en recrear mecánicamente lo que está en la naturaleza. Sin embargo, después llegan otras personas con las que no les  preocupa la naturaleza y quieren utilizar esta mecánica para conquistar y controlar, con lo que desaparecen las buenas intenciones.  

En resumen, es nuestra naturaleza tomar las cosas que creamos, con aparentemente buenas intenciones y entregarlas a quienes las utilizan, con fines de poder y de explotación. Estamos de acuerdo con eso, porque aquellos que entran a esas posiciones de poder, saben cómo manipular a los demás; y aunado a su poder, obtienen armas y dinero. Quienes simplemente quieren conocer la forma en que funciona el mundo, son ingenuos y amables, no tienen nada, más que sus cerebros y sus manos débiles. 

Seguiremos siendo testigos de tal proceso, hasta que corrijamos la naturaleza humana, es decir, hasta que lo invirtamos, de egoísta queriendo beneficiarnos a expensas de los demás a altruista. Se puede realizar ese cambio y al hacerlo, seremos como la fuerza general altruista de la naturaleza y luego, sentiremos la vida en la plenitud y la perfección de la naturaleza. 

Cuando establezcamos esa conexión con la naturaleza, entonces utilizaremos la naturaleza a través de su imitación verdadera. Sin imitar a la naturaleza, cambiando primero nuestra naturaleza para coincidir con ella, acabaremos recorriendo un largo y doloroso camino de sufrimiento y seguiremos cargando con la obligación de cambiarnos a nosotros mismos en un punto determinado. 

La tecnología se ha expandido globalmente, mostrando cuánto estamos  interconectados e interdependientes, hoy más que nunca; y juntos seguiremos  confirmando cada vez más, que estamos vinculados en este pequeño planeta, tanto, que sentiremos que no hay forma de huir. Seguiremos siendo cada vez más dependientes unos de otros, hasta que lleguemos a un período en el que veamos que no es posible pelear entre nosotros o de realizar cualquier tipo de crímenes. 

Al mismo tiempo, nos veremos como enemigos de todos. El mundo nos parecerá que se sigue consumiendo y entenderemos que nos dañamos unos a otros con nuestras intenciones egoístas innatas hacia los demás y no nos daremos esa oportunidad. Sin esa tensión, las fuerzas positivas de la naturaleza, van a emerger y a cambiar a la humanidad, invirtiendo nuestras actitudes, para hacer positiva nuestra conexión y armónica con la naturaleza. 

La primera fase hacia ese cambio, será cuando tengamos miedo de romper las conexiones positivas humanas. En la sabiduría de la Cabalá, este estado se llama “restricción” es decir, donde restringimos el uso de nuestro egoísmo, nuestro deseo de disfrutar a expensas de los demás. Tendremos que restringir nuestro egoísmo, de lo contrario, recibiremos cada vez más golpes. 

“¿Por quién fué escrito The Zohar written for?”

El Zohar fue escrito por personas que querían alcanzar la cúspide de la vida, el propósito de la creación y se esforzaron por cambiar su intención, aquella egoísta innata en nosotros de recepción solamente para el beneficio personal, por una donde otorgar, amar y conectar positivamente con los demás. 

El Zohar provee la fuerza llamada “luz”, que hace posible la inversión de la forma de nuestra intención y revela la fuerza positiva que yace en la naturaleza dentro de nuestra intención corregida. 

Por consiguiente, El Zohar, como toda la Torá, puede ser elixir de la vida o poción de muerte. Si queremos estudiar El Zohar, entonces debemos verificar nuestra intención al acercarnos a él. 

Si queremos cambiar nuestra intención enfocando a la luz que podemos atraer mediante la lectura de El Zohar, entonces con la ayuda de su estudio, El Zohar un comentario a los cinco libros de la Torá, se convierte en elixir de vida, como está escrito, “Yo [el Creador] creé la inclinación al mal [el egoísmo humano] y entregué la Torá para su corrección, porque la luz en ella, devuelve a la fuente”. 

Si no nos esforzamos por la intención de otorgar, es decir, de volver a la fuente, y nuestros deseos egoístas motivan nuestro estudio de El Zohar , es decir, de ser llenados y fijar otros objetivos para nosotros mismos, llamados “idolatría”, entonces nuestro estudio se convierte en poción de muerte y nos aleja del propósito de la creación.  

Por lo tanto, debemos tener cuidado y recordar que mientras leemos El Zohar, debemos preparar nuestra intención para garantizar la fuerza positiva de la naturaleza: amor, otorgamiento y conexión.  

“¿Cree que tiene las cualidades para ser un juez? ¿Por qué? ¿Qué cualidades son importantes?” 

Un juez verdadero y justo, es un intermediario entre el Creador y el mundo.  

El mundo puede presentar cualquier cargo contra el Creador y un juez justo, puede absolver a todos de casi todos estos cargos. Es decir, un juez justo no debe ser ni juez ni fiscal, sino un defensor, alguien que “justifica”.  

En otras palabras, un juez justo dicta absoluciones, no sentencias. ¿Cómo podemos justificar a alguien que está completamente bajo el control del Creador? Si vemos que cometió un delito, entonces el Creador cometió el delito a través de esa persona. De este modo, necesitamos estar por sobre el nivel de los juicios, los tribunales y las investigaciones, en un nivel de bondad y misericordia. 

Un juez justo considera a todas las demás personas como jueces que lo enjuician a él. En la Torá, los jueces eran nombrados colectivamente por el pueblo. Naturalmente, se les exigían grandes estándares y expectativas. Un juez justo y verdadero, es representante tanto del Creador como de las personas. Debe unirlos y estar por sobre la contienda, por así decirlo.  

“¿Alguna vez la IA reemplazará al sistema judicial?”

Científicos en China crearon un sistema judicial de inteligencia artificial (IA) que a partir de las pruebas, ha demostrado procesar con un 97% de precisión, en la oficina del fiscal en Shanghái. Se entrenó con 17,000 casos y se descubrió que el sistema procesaba cargos de fraude, apuestas, conducción peligrosa, robo y disturbios. Por el momento, ayuda al fiscal, mientras que la decisión final sigue en manos humanas. Aunque, hay tendencia a pensar que la IA podrá reemplazar totalmente el sistema judicial, en un futuro próximo.

Estoy seguro de que sucederá porque somos seres predecibles y limitados. Y los fiscales suelen ser tan corruptos como la gente que procesan, por eso, un sistema judicial de IA, probablemente podría ser más justo que el sistema actual.

Eso plantea una pregunta: ¿Por qué hay tanta corrupción en nuestro sistema judicial actual?

Es consecuencia de una sociedad no corregida y egoísta, es decir, todos albergan el deseo de explotar a los demás en beneficio personal. Por eso, actualmente no hay nada con lo que podamos reemplazarlo.

Hasta que reparemos las relaciones humanas a gran escala, que pasemos de dar prioridad al beneficio propio, a beneficiar a los demás, nuestra naturaleza corrupta será cada vez más evidente en todos nuestros sistemas.

“¿Cuáles son las cualidades de una persona justa?”

Desde el principio, vale la pena aclarar que lo que la gente suele considerar justo, individuos que buscan lo mejor para los demás, a los que dan dinero, ropa y comida a los necesitados, pero, en realidad no son justos.

¿Por qué? Porque tienen un deseo natural de hacer buenas obras y por instinto siguen sus deseos, eso no es cualidad de una persona justa.

Una persona justa es aquella que alberga dos fuerzas contrarias; positiva y negativa y que ejerce su libre albedrío para elevar la fuerza y la acción positiva contra su deseo natural.

La fuerza negativa es nuestro deseo egoísta, que nos hace querer beneficio propio, sin preocuparnos por nadie más.

La fuerza positiva nos permite recibir lo que necesitamos para nuestro sustento y dar el excedente para beneficio de otros, a pesar de la fuerza negativa que nos dice que tomemos todo para nosotros. Una persona justa es la que alberga estas dos fuerzas y que eleva la fuerza positiva por sobre la negativa.

Cuando damos a los demás en contra de nuestro deseo innato de recibir, corregimos nuestro deseo: de recibir a dar a los demás. Y nuestra alma, nuestros deseos colectivos, se llenan de la luz divina.

Si recibimos lo que necesitamos para nuestro sustento y el resto es en beneficio de los demás, nos volvemos justos. Más aún, nos equilibramos con la naturaleza. Mantener el equilibrio adecuado en la vida y con la naturaleza es dejar para nosotros lo que necesitamos para vivir una vida normal y contribuir con nuestro excedente a la sociedad. No significa que cubramos solo las necesidades corporales básicas. Podemos ser saludables, ricos y dar mucho a los demás.

Hablamos de una inclinación del corazón y mientras más se dirija la inclinación del mal, al bien, más veremos su materialización positiva en el mundo.

“En una frase ¿qué es Cabalá?”

Cabalá es una sabiduría que explica la fuerza única de la naturaleza, que lo determina todo y que existe y actúa en cada uno y en toda la humanidad.

“¿El dinero es malo o eso solo es un mito?”

El dinero es el equivalente universal del esfuerzo. Indica el esfuerzo personal y muestra hasta qué punto tenemos éxito al usar el talento especial que recibimos. Por ejemplo, el dinero puede de algún modo, medir si una persona es más inteligente, más exitosa, más fuerte o más afortunada que otra. Es esencial tener un equivalente universal para esas medidas.

Tener un equivalente universal no es malo. No podemos medir a todos y cada uno, pero aun así, debemos evaluar a las personas y sus esfuerzos.

En hebreo, la palabra para dinero es Kesef, se deriva de la palabra “cubrir”, Kisuf. Significa que cubrimos nuestros esfuerzos correctamente, con intención de dar bondad a los demás y nuestro esfuerzo se mide con «dinero» (Kesef). Pero, el uso hebreo original de dinero/cobertura, implica esfuerzos y resultados espirituales.

Aunque, también se aplica al mundo corporal. Como se mencionó, el dinero es el equivalente universal, lo usamos para medir el esfuerzo humano. Aunque puede ser reemplazado por otro equivalente universal: las relaciones. Es decir, cuando entendamos las relaciones humanas y busquemos conexiones positivas entre nosotros y con la naturaleza, cuando las leyes de la naturaleza se conviertan en nuestro equivalente universal común, las otras dimensiones desaparecerán, excepto nuestra actitud interna mutua, nuestras relaciones. En el lenguaje de Cabalá, esa medida se llama Masaj (pantalla) y Ohr Jozer (luz reflejada). La pantalla y la luz reflejada se convierten en herramientas espirituales, similares a la forma en que usamos monedas y billetes. La fuerza de la pantalla y la luz reflejada que recibimos es equivalente a la fuerza que tenemos para resistir nuestros deseos egoístas, que priorizan el beneficio propio sobre el beneficio a los demás y elevan la importancia del beneficio de los demás, sobre el beneficio propio. Así podemos medir hasta qué punto nos conectamos positivamente, en lazos de otorgamiento, por encima de nuestra resistencia egoísta.

Mientras más otorguemos por encima de nuestra resistencia egoísta, más descubriremos la verdadera riqueza espiritual, que es eterna y muy satisfactoria, a diferencia de la riqueza corporal, que nunca nos satisface verdaderamente. La riqueza es cuánto de nosotros podemos dar a los demás. Esa es la alta raíz espiritual del dinero y desde ahí ha descendido al simple efectivo y monedas, con las que nos relacionamos en nuestra realidad corporal. Aunque debemos descender hasta el fondo y ver el verdadero alcance egoísta de nuestras relaciones, para ver la bajeza de nuestras relaciones y llegar a un punto crítico en el que desarrollemos el deseo genuino de cambio. En ese momento, las fuerzas positivas de la naturaleza nos elevarán. Pero tenemos que entender la bajeza de nuestro estado actual, desear cambiar y en consecuencia, pedir el cambio al que responde la naturaleza: mejorar nuestra actitud y desear que la cualidad de otorgamiento de la naturaleza, entre en nuestras conexiones.

 

Basado en «¿Cuáles son las cualidades de una persona justa?» con el cabalista, Dr. Michael Laitman. Escrito/editado por estudiantes del cabalista. Dr. Michael Laitman 

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