No profundices tanto en cada deseo. Solo queremos que todos los deseos con los que trabajamos y que nos llevan hacia adelante nos mantengan en otorgamiento, en amor y en conexión. De esta manera nos moveremos constantemente.
Le damos la bienvenida a las perturbaciones porque estamos seguros de que todas son enviadas por el Creador con un propósito: acercarnos más a Él.