Pero Él se oculta detrás de toda vestimenta y demás.
Además, existe una frase muy bella, ¡justo el cantar de los cantares!
Dice: “Así ha dicho el Señor de los ejércitos: Ahí en las plazas de Jerusalén, se sentarán ancianos y ancianas, cada uno con su bastón en la mano por causa de sus muchos días; y las plazas de la ciudad, se llenarán se llenarán de niños y niñas que jugarán en sus plazas” (Zacarías 8:4-5).