Una «palabra» es un estado especial que incluye un número específico de componentes. Todos estos componentes son vasijas y luces que juntos crean una sensación de piedad en una persona.
Solo a través del estudio de la Cabalá y solo después de muchos años de estudio el corazón comienza a funcionar desde el «punto en el corazón», alineado con lo que está escrito en los libros, y solo entonces entendemos el contenido escrito. Hasta entonces todo lo que leemos en el Sidur se entiende según las vasijas físicas que poseemos. Por ejemplo, según las vasijas físicas entendemos «misericordioso» como compasivo, «clemente» como el que perdona y así sucesivamente. Interpretamos según lo que sentimos en nuestro cuerpo físico.
Cuando alcanzamos las sensaciones espirituales y la mente superior, las palabras empiezan a adquirir un nuevo contenido. Con cada palabra sentimos al Creador de acuerdo con esa palabra; sentimos la esencia y el significado de la palabra. Cada palabra se convierte entonces en un recipiente y una luz genuina, que aparecen juntos en nuestra sensación.