Para revelar el primer grado espiritual, debemos revelar nuestra unidad, «una, única, y unificada», al menos en el grado más pequeño. El grado de nuestra unidad define el nivel de nuestro primer grado espiritual.
Las luces de Néfesh, Rúaj, Neshamá, Hayá y Yejidá (los cinco grados espirituales) se caracterizan por una suma de detalles particulares y el poder de su unidad, a pesar del hecho de que están todas en contradicción entre sí. Este es el único factor que determina la revelación de la luz Superior. Si podemos encontrar la unidad en el grado más pequeño, la luz más débil de Néfesh se me revelará también.
Sin embargo, ¿Por qué la luz súbitamente se vuelve más poderosa y es llamada Rúaj? Es porque a pesar de los cambios y el movimiento de todas las partes interconectadas, aún pueden permanecer balanceadas y enlazadas. Es como si mantuviéramos el barco a flote, mientras es sacudido por las olas en un mar tormentoso, y nos aseguramos de mantenerlo estable.
En el primer grado de unidad, las transformaciones mutuas aún no están reveladas. Cada uno permanece en algún tipo de condición inmóvil, justo como uno es, y buscamos cómo conectarnos uno con otro. En el segundo grado, la misma unidad permanece, pero cada parte comienza a transformarse; es como si las ruedas dentadas del mecanismo común comenzarán a girar una en relación con otra. Y si nos mantenemos juntos a pesar de todos esos cambios y somos capaces de unirnos, revelamos la luz de Rúaj.
Esos son, no obstante cambios, muy limitados: Mientras «permanecemos en el suelo», justo como una planta, cada uno de nosotros, en nuestro propio lugar, vemos la transformación de nuestras propiedades individuales. Es aún la misma Luz de unificación pero en un nivel más alto («vegetativo»). Seguido por un tercer grado, Neshamá (el grado «animado»), donde comenzamos a movernos libremente unos en relación con otros, pero aun revelamos la unidad, «una, única, y unificada», entre nosotros.
Esto significa que la Luz que experimentamos en la espiritualidad siempre depende del poder de nuestra unidad, a pesar de cualquier transformación que pueda estar ocurriendo dentro de nosotros individualmente y en todos juntos. Continúa creciendo, hasta que finalmente llegamos al fin de la corrección (Gmar Tikún), mientras experimentamos todo tipo de cambios que evitan nuestra unificación en relación con una única Luz, pero sin importar esto, somos aún capaces de unirnos. Esto es lo que llamamos la vasija espiritual única, unificada (Ejád, Yajíd) que recibe una luz: Yejidá.
Entender su estado: La Luz de la sabiduría y de las eternas dudas


Cordial saludo.
Por favor necesito conocer como se escribe en hebreo:
Nefesh, Ruaj, Neshama; Jaia; Iejidad
MUchas gracias