Aprenderán cómo hacer esto gradualmente. Lo principal es no temer un nuevo enfoque y exigir siempre una nueva actitud hacia el Creador y lo que dice el libro. Nos referimos a la Torá, Neviim (Profetas) y Ktuvim (Escritos), las fuentes sagradas, porque la fuerza del Creador está dentro de ellas, sobre la cual se recubren todos los demás detalles.