Rabí Pinjas quiere entrar en contacto con Rabí Shimon; por lo tanto, recurre a todas las fuerzas de la naturaleza. Como resultado, recibe el contacto deseado, que, por supuesto, se lleva a cabo, no a través de los pájaros que gorjean en los árboles, sino a través de las fuerzas espirituales del nivel animado.
Se pone en contacto con Rabí Shimon, lo ve salir de la cueva y se dispone a reunirse con él.