Cada uno de nosotros trabaja en la decena, hace esfuerzos por lograr el otorgamiento, llegamos a la lección y sentimos la alegría de estar juntos, pero luego hay un muro.
Hay un vacío entre todos, cada uno se sienta en su propio capullo y no nos atraemos unos a otros, y trabajamos con nosotros mismos, con el Creador, con la meta y con la importancia de la lección. ¿Qué sigue?, ¿Cómo puedo preguntarme correctamente y al Creador qué estoy haciendo mal?