En el cuarto día de la creación, el Todopoderoso crea dos grandes luminarias: el sol y la luna. En la ciencia de la Cabalá, se llaman Zeir Anpin y Maljut.
Se trata de la conexión del hombre con el Creador. La luna es una pequeña conexión con el Creador y el sol es una gran conexión con Él. Es decir, la vida viene del sol, y donde no llega su luz, no hay vida.
En otras palabras, una conexión pequeña es la corrección de los deseos más ligeros de conexión con el Creador. Y la gran conexión es la corrección de los deseos más egoístas.