Te parece que es más fácil aferrarse al Creador que a los amigos; de hecho, este no es el caso.
Si te aferras a tus amigos y quieres estar junto a ellos como un solo hombre con un solo corazón, entonces desde este estado también puedes aferrarte al Creador. De lo contrario, no tendrás la preparación adecuada para acercarte a Él.