En Shabat la gente camina más despacio, no discute, corre o no va a ninguna parte y hace todo como si estuvieran de vacaciones. Pero las acciones físicas externas no aportan nada.
Sin embargo, en la decena también deben tratarse unos a otros con amabilidad y consideración, deben ayudarse unos a otros y estar en contacto unos con otros y gradualmente sentirán qué tipo de atmósfera es.
Después de todo, la sensación de que estás suspendido en cielo es un estado en el que no quieres ser gobernado por cualidades terrenales.