Puede hacerse de otra manera: el justo está dentro de ti, y debes extraerlo de ti mismo, elevarlo por encima de tu cabeza, y guiarte siempre por sus pensamientos y deseos. Esta será tu fe por encima de la razón. Por lo tanto, debes determinar si el justo está dentro de ti, hasta qué punto puedes alinearte con él, y entonces comprenderás y te darás cuenta de quién eres o qué eres.