El poder común de la unidad

Hay un poder especial en la adhesión de los amigos. Puesto que las opiniones y los pensamientos pasan de uno a otro a través de la adhesión entre ellos, cada uno se incorpora con los poderes del otro, y por eso, cada uno tiene el poder de toda la sociedad.

 

Por lo tanto, aunque cada persona es un individuo, tiene el poder de toda la sociedad (Rabash, “La necesidad de amor de los amigos”).

 

El poder de todos es nuestro poder común con el que todos nos acercamos entre nosotros y con el Creador.

 

Si nos unimos a nuestros amigos, sentimos sus deseos, su camino, su meta, y queremos avanzar con ellos, al final esto nos pasará a nosotros.

Pregunta:

Cuando mis amigos me hacen preguntas, intento sentir sus corazones. Todavía no lo siento, pero realmente quiero hacerlo. Todos intentamos sentir el corazón de los demás y seguir adelante. ¿Y ahora qué sigue?

Respuesta:

Continúa hasta que nos unamos, hasta que percibamos en nuestros sentimientos, deseos e intenciones que queremos una conexión interna entre nosotros y los amigos, solo el Creador puede dar tal conexión. Y Él nos la dará

 

Pero no nos limitamos a esperar a que suceda, se lo pedimos al Creador; se lo exigimos insistentemente.

Pregunta:

¿Puedo hacer esto al mismo tiempo: intentar unir y, para cada entrada y salida interna, exigir la conexión de nuestros corazones?

Respuesta:

  Si.

 

Eliminar la fuerza de resistencia entre nosotros:      Adaptar nuestros corazones para alcanzar nuestra conexión

 

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