Hay un poder especial en la adhesión de los amigos. Puesto que las opiniones y los pensamientos pasan de uno a otro a través de la adhesión entre ellos, cada uno se incorpora con los poderes del otro, y por eso, cada uno tiene el poder de toda la sociedad.
Por lo tanto, aunque cada persona es un individuo, tiene el poder de toda la sociedad (Rabash, “La necesidad de amor de los amigos”).
El poder de todos es nuestro poder común con el que todos nos acercamos entre nosotros y con el Creador.
Si nos unimos a nuestros amigos, sentimos sus deseos, su camino, su meta, y queremos avanzar con ellos, al final esto nos pasará a nosotros.