Porque el principio de “cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”, es el más democrático y el mejor. Si lo aplicamos, nadie tendrá que trabajar por encima de sus fuerzas.
Todo el mundo estará dispuesto a trabajar y a entregar todos los resultados de su trabajo al Estado, en general, todo el mundo debería estar de acuerdo con esto. Si esto sucede, entonces dicho Estado existirá de la mejor forma posible.