Esto no está en nuestras manos solo depende de nuestras raíces espirituales, porque aquellos que son despertados al estudio de la Cabalá tienen un comienzo espiritual común -hombres, mujeres o cualquiera-. Por lo tanto, estamos en un grupo y se nos dió la oportunidad de conectar con los demás, para conocernos mejor y avanzar juntos hacia el objetivo.