El maestro existe como si estuviera de lado. Te incorporas a la decena y juntos se esfuerzan hacia el Creador.
El maestro te enseña, te apoya, te guía y te empuja, pero sigue siendo como un extraño. Por supuesto, obtienes la dirección, la fuerza, los ejemplos, el lenguaje, todo de mí.
Sin embargo, lo principal es esforzarse a través de los amigos hacia el Creador, estar en alianza y volar hacia la meta.