Michael Laitman, en Quora: “¿Es Dios la ley de la naturaleza?”
Para empezar, me gustaría que leyeras un extracto del cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) de su artículo La paz:
Es mejor para nosotros encontrarnos a medio camino y aceptar las palabras de los cabalistas, que naturaleza (הטבע – HaTeva) tiene el mismo valor numérico (en hebreo) que la palabra Dios (אלה-ים – Elohim) – ochenta y seis. Así, podré llamar a las leyes de Dios, mandamientos de la naturaleza y viceversa, porque son uno y lo mismo y no necesitamos discutirlo más.
El problema con la sociedad de hoy es que seguimos leyes opuestas a las leyes de la naturaleza. La naturaleza humana, que es egoísta, es decir, se preocupa sólo por su beneficio personal, es una fuerza destructiva que se opone a la naturaleza.
En otras palabras, mientras que las leyes de la naturaleza son leyes de amor y otorgamiento, que conectan armoniosamente todas las partes de la naturaleza y consideran el beneficio del todo, el ego humano de forma divisiva explota a otros y a la naturaleza por su ganancia personal.
Por lo tanto, en lugar de seguir las leyes de la naturaleza, inventamos nuestras propias leyes -éticas, civiles y religiosas- y hemos descubierto más de 200 leyes físicas.
Es como si intentáramos encontrar nuestro camino en la oscuridad y resbalamos, nos lastimamos al caer sobre objetos cortantes, chocamos unos con otros y derribamos los muebles por accidente. Es decir, entramos en una crisis más y más grande mientras más nos desarrollamos, sin conciencia de las leyes de la naturaleza.
¿Entonces, qué es ganar conciencia de las leyes de la naturaleza?
Es aprender y ejercitar nuestra conexión en la sociedad de forma positiva, de manera que habrá una envoltura de amor y cuidado en nuestras relaciones. En otras palabras, al conectarnos como un todo único en la sociedad humana, correspondemos con la plenitud de la naturaleza, y experimentamos una recién descubierta armonía, felicidad, confianza y paz que llena nuestra vida.
Especialmente en este tiempo, mientras sentimos una cada vez más estrecha interdependencia en el mundo, necesitamos que las leyes de la naturaleza o los mandamientos de Dios -leyes de amor- se revelen entre todos y todo. Necesitamos ver esa actitud como algo fuera de nuestro alcance actual y necesitamos aprender e implementarla en nosotros, si queremos una mejor vida. De otra manera, podemos esperar más y más desafortunados dolores y sufrimiento que nos lleven a la inevitable misma conclusión: que necesitamos aprender y ejercitar el amor mutuo.
Por eso. yo y mi organización, el Instituto de Educación e Investigación Bnei Baruj, invertimos tanto en propagar el mensaje de conexión hacia el mundo. Damos cursos y todo un estudio y un marco comunitario para cualquiera que quiera estudiar esas leyes de la naturaleza en un nivel más profundo. Sin embargo, incluso sólo encontrarse con mensajes como artículos cortos, videos u otros medios en línea tiene valor en cuanto a añadir a la tan necesitada conciencia de la humanidad las leyes de la naturaleza en nuestros tiempos.
Es mi esperanza que esa cada vez mayor conciencia, le ahorre a la humanidad mucho sufrimiento en el futuro y que en su lugar, descubramos un mundo de amor y conexión positiva, equilibrado con la naturaleza.

