No, no es necesario. Por lo general, la esposa y los hijos comen juntos y el marido por separado, pero una vez a la semana, en Shabat, cenan todos juntos.
Naturalmente, estamos diseñados de tal manera que la esposa es el hogar y el esposo trabaja y gana, esto proviene de raíces espirituales. Nosotros no inventamos esto y no nos corresponde a nosotros cambiarlo, solo tenemos que continuar por este camino.