Una inundación es un estado en el que una persona siente que está siendo inundada por todos lados, derribada, asfixiada y muriendo.
Y el saboteador nos distrae del Creador con la ayuda de diversas sensaciones dolorosas. Su función es asustarnos, mostrarnos que hay estados peores y que Él puede sumergirnos en ellos.
Por tanto, debemos saber posicionarnos frente a ella para que su impacto sobre nosotros no sea tan fuerte, grave o amenazante.