No, no puedo decir que en 200 años se detenga. El egoísmo se desarrolla junto con nosotros y nos obliga a ser cada vez más egoístas. Cuando termina esta etapa de entre nosotros, no está escrito en ninguna parte, y puede que no termine.
Si con el tiempo comprendemos hasta qué punto nos deprime, y no nos permite avanzar y crear una sociedad, una familia, y a nuestros hijos, en la medida en que empecemos a comprender su daño, la vida terrible, estrecha y vil en la que nos sumerge, podremos actuar contra ella.