Todo depende de la intención. ¿Por qué quiero librarme de recibir? ¿Es para sentirme mejor, más agradable, más cálido o más cómodo? ¿O quiero dejar de recibir para estar más cerca del Creador?
Y aquí también hay varias preguntas. ¿Hasta qué punto es egoísta tu deseo de acercarte al Creador? Tal vez genuinamente quieres prestarle atención a Él y al mismo tiempo, un favor.