Kéter y Biná poseen propiedades tan especiales que pueden descender donde sea que lo deseen y trabajar en los deseos más bajos. Biná es Jasadim (misericordia) y Jasadim puede morar en cualquier lugar, protegida por sus intenciones de “otorgar para otorgar”. ¿Pero, cómo podría Kéter hacer lo mismo, si además de Jasadim, tiene Jojmá (sabiduría)?
La clave es que Kéter llena los deseos y se relaciona a todo de “abajo hacia arriba”. Por lo tanto, puede descender en cualquier deseo que viva con intenciones egoístas, al igual que Biná, pero por razones totalmente diferentes.
Kéter es el atributo del Creador, quien desea llenar al máximo toda la creación, Maljut. No es la Luz del llenado, Jojmá, sino el plan de la creación, Su pensamiento inicial, Su programa. En cierta forma, determina lo que Él quiere para nosotros en el mismo final: elevarnos hasta Su estado.
Es debido a esto que la Sefirá de Jojmá está marcada con el punto final de la letra Yod: Es el programa que comienza a realizarse, comenzando con la Sefirá de Jojmá y abajo. Jojmá es la Luz del propósito de la creación y debajo de ella, Biná es la Luz de la corrección.
Así, existe GaR, las tres Sefirot superiores relacionadas al Creador: Kéter es el programa, Jojmá es el propósito de la creación, y Biná es la corrección del ser creado. Más adelante, tiene lugar la realización de los inferiores; es Zeir Anpin el sistema que determina cómo los inferiores deben transformarse y la secuencia de acciones necesarias para ello. En cuanto al inferior que debe transformarse y pasar por estas modificaciones: esta es Maljut. Así es como el ser creado se compone de cinco partes.
Y ya que Kéter es el punto de la concepción, el programa de la creación, la idea original, ¡se encuentra presente en cualquier lugar! Después de todo, sin esta idea, nada podría existir, ni siquiera el más leve de los deseos.
Pero en relación a los inferiores, Kéter actúa “de abajo hacia arriba” pues está concentrada únicamente en elevarlos a la corrección, incluso si tiene que descender a las Klipot (cáscaras) más bajas, y cometer algunas transgresiones en este viaje. Pero después de esto, como El Libro del Zóhar lo describe, nos parece que todos estos problemas y transgresiones fueron las acciones correctas, por las que tuvimos que atravesar porque nos ayudaron a ver nuestro estado final de corrección.
Todo esto lo hace la mano del Creador, y nosotros no hemos cometido ningún error, ni un crimen, o hemos hecho correcciones; por lo tanto, en toda esta conducta y tratamiento de los inferiores, Kéter está por encima de las limitaciones y restricciones, es el pensamiento contenido en cada partícula de la creación, y su misma acción; por consiguiente, se expande hacia todos lados y trabaja de abajo hacia arriba para conectar todas las partes de la creación y conducirlas al final de la corrección (Gmar Tikun).
Biná trabaja de distinta forma, es la Luz de Jasadim, la corrección del ser creado que puede suceder en cualquier condición y en cualquier lugar, según el deseo que tenga el inferior por ser corregido y recibir el atributo de Biná de otorgamiento. Si lo deseas, lo obtendrás, sin limitaciones.
Entonces, Biná puede también expandirse a donde sea, pues es Jafetz Jésed (otorgamiento puro); así pues, Jojmá es la Luz del propósito de la creación que llena los deseos después de las correcciones hechas por Biná que se habían recibido de antemano, Zeir Anpin organiza el proceso que determina cómo se lleva a efecto tal corrección.
Biná, al desear ser similar al Creador, da a luz a Zeir Anpin (ZA), y trabaja dentro con él para llevarlo al nivel de Kéter, pero ZA no puede alcanzar el nivel de Kéter como Biná quiere, porque ZA solo puede lograrlo con la ayuda de Maljut.
Resulta que ZA es el Creador encubierto, Kéter, el atributo supremo, Atzmutó, el plan de la creación. ZA y Maljut trabajan en pares porque ZA no puede volverse como Kéter a menos que Maljut se una a ZA y le transmita todos sus deseos.
Por consiguiente, Maljut puede corregirse solamente siguiendo el ejemplo de ZA, al observarlo, se aprende los deseos y correcciones que necesita para fusionarse con Él. Maljut es todas las almas, ZA es el Creador y su acoplamiento es la fusión de todas las almas con el Creador.
Pero cuando finalmente se unen, ascienden a AB-SAG, Jojmá y Biná; y cuando se fusionan allí, se vuelven parte de Kéter. ¡Allí termina el programa de la creación!
El programa de la creación: Keter es la cualidad del emanador

