En cualquier caso, esto es malo. Debemos explicar a la gente que la calumnia nunca es la solución a un problema, incluso si una persona tiene parte de razón al expresar sus pensamientos, sigue siendo el camino equivocado, el método equivocado para resolver el problema.
La solución debería ser otra. Limitarse a expresar la propia opinión contra los demás solo aviva más el fuego sin aportar una solución; y entonces, como se dice, sufren los tres: el que habla, el que oye y de quien se habla.