Comentario:
La agresividad de los alumnos y sus padres supera todas las normas, expectativas y reglas de decencia. Los profesores se quejan de que los niños se han vuelto completamente incontrolables y sus padres están de su lado. Si antes se respetaba a los profesores, ahora se queman los diarios escolares, se llevan armas a las escuelas, por no hablar de las drogas. Los profesores en Alemania afirman que este tipo de comportamiento se ha hecho posible gracias a la afluencia de inmigrantes.
Mi Respuesta:
No confundiría un problema con otro.
La escuela moderna ya no se adapta a los niños, a las familias contemporáneas, a los padres, a la forma en que estos se ocupan en el trabajo, a la forma en que los niños pasan su tiempo libre o a la estructura de la vida. La escolarización moderna ha dejado de ser útil hace mucho tiempo. Terminó de manera efectiva a mediados del siglo pasado, junto con el fin de la era de la industrialización.
Nada de esto es relevante hoy en día. Ahora todo se puede hacer de forma mucho más sencilla: con ordenadores y en pequeños grupos de personas, dejando al resto fuera de la ecuación. Por tanto, no deberíamos formar a personas para profesiones innecesarias que luego perpetúen el desempleo. Se gradúan y vienen al mundo con sus diplomas, pero ¿qué viene después?
La escuela es un experimento absolutamente obsoleto que se llevó a cabo hace 150 años y que ya hace tiempo que “murió”.
Pregunta:
¿La degradación de las escuelas nos amenaza con una sociedad bárbara en el futuro?
Respuesta:
Si las escuelas se degradan, conducirán a una sociedad bárbara. Por lo tanto, es necesario reemplazarlas rápidamente.
Debemos pensar seriamente en lo que es bueno para nuestros hijos y centrarnos en ello. La sociedad actual es capaz de hacerlo; tenemos muchos recursos, mucha gente, muchas manos y mentes ociosas. Podemos hacerlo si tan solo queremos, porque no tenemos nada que hacer, inventamos diferentes profesiones para nosotros mismos, nos servimos unos a otros.
Hay que prestar atención a los niños, pero no forzándolos, presionándolos o sobreestructurándolos, sino estudiando lo que es realmente beneficioso para ellos y, en ese contexto, proporcionándoles el contenido adecuado. ¿Qué tipo de contenido? Tal vez ellos mismos lo elijan en Internet.
Debemos estudiar la naturaleza humana, la naturaleza del mundo que nos rodea y cómo las personas logran la armonía. La “profesión” humana más importante es comprender cómo interactuar correctamente con uno mismo, con la sociedad, y con el mundo que nos rodea.
Alcanzar un nivel de integración en el que todos estos elementos están equilibrados es el objetivo final de la educación
Comprender cómo interactuar “¿Cuál es el objetivo principal de la educación?”
Un educador de Cabalá es valioso para todo el mundo
Pregunta:
¿Funcionará el sistema de manera eficaz cuando decidamos adoptar una acción común específica en relación, por ejemplo, con Internet o con cualquier otra cosa? Si todos lo hacen correctamente, ¿qué tan eficaz puede ser?
Respuesta:
Nuestro sistema global de unir a varios grupos en un solo grupo y difundir la metodología cabalística para la corrección de la humanidad, tanto individual como colectiva, consta de dos direcciones principales. La primera es nuestro trabajo interno donde nos unimos entre nosotros. La segunda es llevar nuestra fuerza de unidad, información sobre la Cabalá y la metodología de conexión al mundo.
A veces parece que gran parte de este trabajo es inútil tanto para el mundo como para nosotros mismos. En realidad, estamos constantemente ocupados, trabajando, estudiando materiales y adaptándolos para el usuario final, lo que nos ayuda a comprenderlos y conectarnos mejor con ellos.
En este proceso, nos estamos nutriendo a nosotros mismos. Se ha invertido una enorme cantidad de tiempo y recursos para que alguien que al principio no sabe ni entiende nada se convierta gradualmente en lo que hoy llamamos un educador: alguien que puede interactuar con el mundo, hablar, explicar y demostrar. Esa persona conoce las fuentes y es vista como un activo valioso, una joya para el mundo. Esto se refiere a nuestros estudiantes.
Así, nuestro trabajo, sea lo que sea, incluye acciones aparentemente innecesarias, de importancia secundaria, en las que simplemente nos esforzamos y nos involucramos. Sin embargo, este trabajo se convierte en parte del sistema general y no desaparece, aunque sus resultados no sean visibles de inmediato.
Sin embargo, a mi modo de ver, esto tiene un valor inmenso. Como resultado, ya he formado a miles de personas en todo el mundo que aprecian, entienden y conocen la sabiduría de la Cabalá. Pero el aspecto más importante no son solo estos individuos en sí, sino el hecho de que ya han contribuido al sistema colectivo.
Este es un sistema eterno y perfecto que no desaparece con el hombre. Lo que uno aporta a él permanece para siempre. Se convierte en parte de él y se combina con los esfuerzos de todas las generaciones y acerca a la humanidad a la corrección final.
Conoce sobre Hacia la corrección final

