
Moisés tuvo varias funciones, pero su tarea principal fue llevar el concepto de fe y el método de conexión con el Creador al pueblo de Israel. Por lo tanto, no hay ninguna otra persona, o, mejor dicho, ninguna cualidad o tarea que sea más importante que la de Moisés. Esto se llama la Torá de Moisés con la ayuda de la cual alcanzamos el propósito de nuestra creación.
El problema es que no entendemos lo que es la fe porque no es lo que la gente piensa. La fe es una fuerza que atrae a la persona hacia el Creador desde abajo hacia arriba.
Por lo tanto, sin fe, incluso el más mínimo avance, incluso un paso hacia el propósito de la creación es imposible.
La fe es una fuerza que nos eleva desde abajo hacia arriba, desde el deseo de recibir placer hasta la cualidad de otorgar. La fe es la fuerza del Creador.
No debemos subestimar la palabra “fe”, como si fuera algo menor. Después de todo, es la fuerza del Creador que una persona adquiere.
La fe es un concepto más elevado que el conocimiento porque la fe es ilimitada; no tiene limitaciones que puedan retenerla. Después de todo, la fe es un otorgamiento, la fuerza del Creador, que nadie puede detener. No está limitada por los Kelim de quien tiene fe, sino solo por aquellos Kelim que adquirió fuera de sí mismo. Y fuera de él está el infinito, el Creador y la gente, y él mismo es como un punto.
Resulta que la cualidad de la fe es ilimitada. Por eso debemos alcanzar la fe para sentirnos en el mismo estado que el Creador. Es imposible imaginar de otra manera lo que es la espiritualidad, el otorgamiento, el amor y la salida de uno mismo. Es como ir al espacio exterior más allá de los límites de la gravedad donde toda la inmensidad del universo se abre ante ti.
Así es como la creación entera se revela ante nosotros, y solo la medida de la fe que hayas adquirido limita la esfera de tu logro. Por lo tanto, la cualidad de la fe es la más exaltada. Nos permite comenzar a sentirnos de alguna manera como el Creador.
Sucede que la fe contradice el conocimiento, pero la Cabalá enseña que todo nuestro conocimiento se percibe dentro de la fe. En la medida en que podemos elevarnos por encima de los deseos egoístas, aprendemos los deseos de otorgamiento y qué tipo de realización puede haber dentro de ellos, así como quién nos dio los deseos de recepción, los deseos de otorgamiento, la pantalla y la luz retornada.
Por lo tanto, el estudio de la Cabalá y la adquisición de la fe no limitan a la persona, sino que, por el contrario, la abren.
Es imposible transferir la fe de uno a otro o demostrarla. Solo se puede aconsejar lo que hay que hacer para elevarse a un grado superior de fe. Esta es una cualidad que solo se revela dentro de quien ha adquirido la fe, ya que ésta solo puede alcanzarse por encima de la razón de una persona.
En la medida en que él mismo se esfuerza y se eleva por encima de sus deseos egoístas, adquiere vasijas para alcanzar la fe. Así es como construye al Creador dentro de sí mismo, y por lo tanto es llamado hombre, Adán, similar al Creador, específicamente a través de la fuerza de la fe.
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