Lo experimento todo en mi interior. Constantemente recibo nuevas sensaciones y nuevos sabores. Por ejemplo, tú estás sentado a la mesa, tu apetito se despierta constantemente, y estás comiendo alimentos de acuerdo con este apetito.
Te saturas y vuelves a sentir el deseo, luego saturación y otra vez deseo, y así sin fin. Si no fuera por nuestros órganos corpóreos, sería interminable.