Tendremos que llegar a un cambio interior. Hoy ya vemos cuánto no podemos influir en el mundo, cuánto nada nos ayuda, y estamos flotando en alguna parte como astillas en un remolino.
Toda la humanidad, las personas, las naciones y los países son arrastrados a alguna parte por una única corriente que nos retuerce y nos hace girar, y no somos capaces de hacer nada.
Este es el sentimiento que se manifiesta ahora. Y esto nos llevará al hecho de que realmente comenzaremos a relacionarnos con el mundo en forma correcta.