Esta pregunta está siempre dentro de ti, en tu alma. Cada día debes responderla: ¿Estás preparado para avanzar?
Con esta pregunta, una persona progresa: «¿Quién soy? ¿Con qué fin estoy aquí? ¿para qué? ¿A qué objetivo me dirijo? ¿Con qué medios? ¿Qué debo hacer exactamente? ¿Cuál es la esencia de cada uno de mis pasos?». Esto es lo que organiza a una persona en el movimiento hacia la cualidad de otorgamiento, hacia la cualidad espiritual.
Para nosotros, lo más importante es adquirir la primera cualidad espiritual. Esto significa que comenzaremos a percibir el mundo espiritual.