Leí una historia sobre una mujer coreana que volaba de Seúl a California con su bebé de cuatro meses. Antes del vuelo, repartió 200 pequeñas bolsas a todos los pasajeros.
En las bolsas había tapones para los oídos, caramelos y una nota: “Hola, soy Joon Woo, tengo cuatro meses y voy a volar a Estados Unidos con mi madre y mi abuela. Este es mi primer vuelo y es posible que llore. Mi madre ha preparado para ustedes caramelos y tapones para los oídos. Por favor, usarlos si hay demasiado ruido por mi culpa. Por favor, no se molesten conmigo, lo siento y gracias”.
Como resultado, este chico, Joon Woo, se comportó maravillosamente y durmió durante 10 horas.
¿Qué opina de la actitud de la madre, de la mujer coreana, hacia los demás?