Si uno hace el trabajo con el deseo de otorgar, así se le recompensa con encontrar. En otras palabras, el Creador le da la Torá y la sabiduría (Rabash, Notas 545 ‘Trabajar y Encontrar”).
Pregunta:
¿Es posible que toda la Torá y la sabiduría estén ya dentro de nosotros? Sin embargo, como aún no somos similares al Creador en nuestras cualidades no percibimos la Torá como un descubrimiento.
Respuesta:
No, una persona recibe sabiduría del Creador en pequeñas porciones que la llenan, y la siente.
Pregunta:
Se dice que la Torá es un regalo para nosotros, pero el Creador ama a todos y los regalos se dan a los seres queridos. ¿Por qué no todo el mundo puede revelar la Torá, sino solo aquellos con un punto en el corazón? ¿Por qué no todos entienden la Torá?
Respuesta:
Porque no pueden elevarse por encima de su egoísmo, porque están profundamente inmersos en él. Pero gradualmente se purifican del egoísmo y se elevan más y más hasta que comienzan a sentir que el Creador desea la cualidad de otorgamiento de ellos.