“Se escucha su voz”, significa el surgimiento de creaciones. Esta es la etapa más elevada en el desarrollo actual del alma. Por tanto, todo lo que sucede es por su bien.
“La voz de los niños ocupados en la Torá”, se refiere a los embriones que ahora comienzan a despertar, como bebés. Han alcanzado un nivel de similitud con el Creador, que a través de sus voces (sus reacciones), se parecen a Él.