Soy parte de una decena específica porque quiero revelar al Creador. No quiero terminar mi vida como un animal con mis huesos pudriéndose en la tierra y sin que quede nada de mí; una vez que lo revelo, descubro un pedazo de eternidad y perfección dentro de mí y ese pedazo se queda conmigo. Ya estoy ascendiendo desde nuestro mundo al mundo Superior y ya está dentro de mí.
Cuando soy parte de una decena, me esfuerzo por alcanzar este nivel con él para alcanzar al Creador, de modo que Él actúe sobre mí a través de los diez amigos, a través de ellos yo actúo sobre Él, si siento que puedo obtener fuerza adicional de otro grupo, animo a mis amigos a conectarse; de esta manera, aumentamos la influencia del Creador sobre nosotros.
Como se dice: “Cuanto mayor es la sociedad, más alto es el Rey”. Esto aplica si ya tengo una decena en la que estoy invirtiendo todo mi esfuerzo y veo que otras decenas, y otras, y otras más podrían ayudarnos. Por eso nos reunimos en el congreso.
Aunque no interactuamos todos los días entre decenas, en el congreso tenemos la oportunidad de relacionarnos. Durante cada clase del congreso, me siento en un grupo de diez personas diferentes, ni siquiera sé con quién ni cómo, esto ofrece enormes ventajas.
Absorbo los deseos de todos en un grupo espontáneo que cambia durante cada lección. En otras palabras, experimentó una variedad de influencias diferentes y esto ayuda mucho.
Ahora hablo personalmente de lo impresionado que me siento cuando escucho a varias decenas, me sumerjo en ellos y vuelvo del congreso con impresiones por completo diferentes a las que tenía antes. Incluso sin estar sentado entre los asistentes, puedo sentir desde lejos cuánto me beneficia esto.
Es muy beneficioso integrar cada decena a otras decenas. Esto se puede hacer no solo en el congreso, también en la vida cotidiana, preferiblemente en el idioma materno. Cuando una decena siente que le gustaría aumentar su fuerza interna, puede conectarse con otro grupo manteniendo su cohesión.