Cuando una persona tiene comprensión de que ha hecho todo lo posible para acercarse al Creador y ve que todavía no puede lograrlo, entonces explota desde dentro en sollozos, abriendo así las puertas de las lágrimas. En otras palabras, todas las puertas están cerradas, pero las puertas de las lágrimas están abiertas para una persona que llega a ellas de esta manera.