Lo que una persona recibe es lo que merece

Pregunta:

Siempre comenzamos el trabajo en Lo Lishmá (con el fin de recibir) y luego accedemos a la propiedad de Lishmá (con el fin de otorgar). En este punto, el acusador pregunta: “¿por qué se les dan estas cosas sublimes por las que no trabajaron ni esperaron?” En este caso ¿cuál es la astucia de la acusación?

Respuesta:

El acusador se equivoca porque es imposible alcanzar el estado correcto si no se han pasado por los estados equivocados. Piensa: ¿cómo es posible que a alguien se le dé el estado de justo si no fue pecador y no se ganó la justicia?

Pregunta

¿Entonces nos está confundiendo porque no nos lo ganamos?

Respuesta:

Sí, el hecho es que lo que una persona recibe es lo que merece.

Ver más         El cambio de Lo Lishmá a Lishmá

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *