Estos nombres se dan según el origen.
Si valoramos a una persona en nuestro mundo, en primer lugar, por su estatus social, sabiduría, afiliación familiar, profesional, nacional o estatal, en función de ello le atribuimos todo tipo de calificativos.
Por ejemplo, un médico, un profesor o un galardonado. Atribuimos todo esto al nombre para destacar la esencia de esta persona.