Se manifiesta en el hecho de que toda la naturaleza es egoísta, construida sobre las llamadas leyes materialistas, y nosotros vivimos en ella según las mismas leyes.
Pero la sabiduría de la Cabalá se está revelando gradualmente y explica que existe una naturaleza completamente diferente que no vemos en nuestro mundo, una naturaleza altruista, basada en propiedades de otorgamiento y buena reciprocidad.
Ahora nos acercamos a un estado en el que no tenemos más remedio que empezar a dominar esta segunda naturaleza: la naturaleza del otorgamiento y el amor; de lo contrario, no podremos existir.