Queridas mujeres:
Desde el fondo de mi corazón, sin rodeos, las amo y respeto mucho por su enorme contribución a arreglar el mundo que sus hombres distorsionan y desfiguran.
Así que continuemos nuestro trabajo juntos hasta que el mundo esté arreglado. Y entonces todos los hombres entenderán cuánto deben a sus mujeres—madres, hijas, esposas. Y el mundo se volverá más tranquilo y mejor.
nterior, tratar de determinar: ¿cómo funciona dentro de mí?