Tenemos que imaginar lo que el Creador quiere de nosotros, y que estados espera, entonces podremos decir si le damos placer o no con nuestros estados.
Podemos sentir nuestra actitud hacia el Creador, Su actitud hacia nosotros, y al mismo tiempo avanzar. Seguimos pidiéndole que no nos olvide y que nos incluya en Su obra.
Cuando nos dirigimos al Creador deberíamos sentir alegría al esforzarnos por conectar con Él, este sentimiento nos llena.
Cada vez debemos bendecirlo a Él por la oportunidad de sentir aunque sea un poco de espiritualidad, un poco de nosotros mismos y de los demás, y distinguir entre acercarnos al Creador, o alejarnos de Él. Esto es muy importante para nosotros.