Pregunta:
Cuando se trabaja en garantía mutua, ¿cómo se puede evitar acercarse al precipicio al que se acercaron los discípulos de Rabí Akiva?
Respuesta:
La pregunta es válida, pero no te preocupes, no podrás acercarte más a ella.
El sistema espiritual funciona según un plan específico, según el cual debería haberse producido la construcción y destrucción del Primer Templo. El Primer Templo es un nivel espiritual llamado Mojin de Jayá.
Luego, el descenso de este nivel comenzó con la destrucción del Primer Templo. El pueblo de Israel permaneció en este estado hasta la construcción del Segundo Templo (Mojin de Neshamá). Todo esto estaba planeado y claro desde el estado inicial cuando el grupo de Abraham se estaba formando en la antigua Babilonia. Tuvieron que pasar por esto.
Nuestra generación tiene solo una tarea: elevarse al tercer estado, el Tercer Templo (Mojin de Yejidá), cuando la luz del nivel de Yejidá llene la creación final corregida para realizar la conexión entre todas las almas.
Ojalá podamos lograrlo. Al menos tenemos la oportunidad.
Pregunta:
¿Por qué no podemos implementar esto en la práctica, como por ejemplo construir un kibutz?
Respuesta:
No tenemos esa oportunidad espiritual. El objetivo no es construir edificios, no debemos hacerlo. No necesitamos crear, destruir ni construir nada en este mundo, necesitamos reconstruirnos a nosotros mismos, reconstruir nuestra relación y en base a esto, todo cambiará.
El sistema espiritual funciona según un plan específico: Adaptarse al sistema espiritual

