El intento de conectar con los demás, con el fin de revelar en uno mismo la cualidad de otorgamiento y amor, como en el Creador, lleva a la persona a la desesperación, porque no lo puede hacer. Concordantemente, este estado le lleva a pedir al Creador que conecte su corazón con las demás personas.
Así, detenido y justificando los estados por los que pasamos, no deja nada. Muchas otras personas sufren y están en terribles condiciones; y como resultado, no ven la forma correcta de llegar al objetivo.