La perfección se logra por el hecho de que a partir de las deficiencias que se desarrollan en mí, estoy constantemente tratando de formar la cualidad de otorgamiento en lugar de la recepción. No es que busque destruir el deseo de recibir, nivelarlo, ¡No!, en lugar de todos los deseos que surgen en mí, quiero encontrar solo un gran deseo espiritual. Y así es como voy a seguir adelante.