Si me llama mi jefe al trabajo, haré todo lo que diga, lo intentaré diligentemente; pero si es el Creador, de quien mi vida depende en todo momento, me pide que ame a mis amigos, no lo puedo hacer, yo quiero, pero no puedo, este es un estado horrible, terrible, al que llamaría “infierno”. ¿Qué tengo qué hacer?