Inna writes: Querido Michael Laitman, tiemblo toda al escribirle.
Yo vivo en Israel desde hace 30 años, mis hijos crecieron aquí. Ahora el mayor está en el ejército, en una unidad de combate en una base cerrada. La conexión con él es muy rara, estaba a mi lado, era mi niño, cálido, amable y cariñoso, y de repente la infancia se ha acabado.
¡La realización de que la niñez ya pasó es terrible! ¡Tengo una sensación de vacío muy fuerte! Aquí ni la fe ni la mente ayudan. Los niños más pequeños tampoco ayudan. Es como si me hubieran arrancado un trozo de mí. ¡Tengo miedo por él! ¡Siento que me hundo en esta preocupación! ¿Cómo sobrevivo a esto? ¿Cómo aguanto?